Bienvenidos a la Selva Amazónica, la mayor extensión remanente de selva tropical en el mundo. También, el lugar con más zumbidos, crujidos, trinos, rugidos y aullidos ¡en vivo! de todo el planeta. ¿Sabías que un árbol amazónico puede albergar más especies de hormigas que todas las islas británicas juntas? ¿O que en una sola hectárea de bosque amazónico pueden habitar la misma cantidad de especies de ranas que en todo el territorio de América del Norte? La gran extensión de la jungla aloja más del 20% del total de especies de plantas vascularizadas de la Tierra. Aquí es posible encontrar un mono tan pequeño que puede sentarse en la punta de un dedo, un sapo que llega a pesar hasta ocho libras, una araña que se alimenta de aves, y la serpiente más grande del mundo, la anaconda, que puede llegar a medir hasta 30 pies.

Esta región tropical es el hogar de miles de indígenas pertenecientes a unas 200 nacionalidades distintas. Entre los más conocidos están los Siona, Secoya, Cofan, Shuar, Zaparo, Huaorani, and Quichua. Las tribus indígenas que habitan la selva ecuatoriana son las guardianas ancestrales de la herencia biológica de esta región del mundo. Habiendo vivido ahí por más de 10 000 años, conocen sus plantas, sus animales y sus secretos mejor que nadie.
De la Amazonía provienen muchas de nuestras comidas favoritas: el aguacate, la pimienta negra y la roja, las nueces de brasil, el marañón, el cacao, la canela, la berenjena, el higo, el jengibre, la caña de azúcar, la vainilla y el camote o boniato, entre muchos otros. Esta región también es fuente de muchas sustancias curativas como quinina para la malaria, curare para la esclerosis múltiple y el párkinson; también de muchos productos industriales como látex, resinas, maderas, petróleo y muchos minerales.